DOCUMENTOS BIOGRÁFICOS

(Artículo publicado en el sitio internet de la Agencia Internacional Católica de Noticias, ZENIT, el 23 de Marzo de 1999)

 

 

 

La pareja del siglo,
Jacques y Raïssa Maritain.

Cambiaron la relación de la Iglesia con el mundo moderno.

 

Nieves San Martín


ENLACES
(click en los botones rojos)
J. Maritain: su vida y su obra
I.I.J.M.
El apóstol laico del siglo XX
Ambrosio Romero Carranza
Cronología de Maritain
Encuentro con León Bloy
Los comienzos de un filósofo
Raïssa Maritain
La pareja del siglo
Nieves San Martín
J. Maritain: la vie intellectuelle
Jude P. Dougherty
Primera carta de Eduardo Frei M.
Maritain, Frei y 'El campesino del Garona'
Entrevista a Maritain
Pablo Valdés Phillips
Regina coeli
Pablo VI
J. y R. Maritain: Beggars of Haeven
Comentario de libro

 

El padre dominico Réginald Garrigou-Lagrange, especialista en Santo Tomás, fue el catalizador que, en las primeras décadas del siglo, supo orientar en Francia a un grupo de intelectuales y pensadores católicos que siguen siendo una luminaria para toda Europa, el mayor cenáculo intelectual del viejo continente. El teólogo dominico influyó también en la conversión de Jacques Maritain.

Aquel cenáculo fue --como decía el cardenal Pietro Parente «un extraordinario intento de 'hegemonía católica' en la alta cultura humanística europea, asediada por las ideologías del fascismo y del comunismo».

En torno a Jacques y Raïssa Maritain, entre 1922 y 1938, se reunieron un grupo increíble de «grandes amistades»: intelectuales, artistas y músicos, escritores y poetas, filósofos y científicos, creyentes y no creyentes. Entre los huéspedes del matrimonio francés --convertido al catolicismo (Raïsa era judía) gracias a otro intelectual católico, Leon Bloy--, en su casa de Meudon, se reunían para reflexionar sobre la filosofía del ser, Charles Journet, Nicolás Berdiaev y Etienne Gilson; Jean Cocteau e Igor Stravinsky; Georges Rouault y Gino Severini; Louis Massignon y Emmanuel Mournier; Lourié, Satje, Marc Chagall, Paul Claudel y Francois Mauriac. Por si fuera poco, en 1932, en un congreso internacional tomista, Maritain debatió apasionadamente con una destacada filósofa tomista: Edith Stein, luego carmelita y ahora santa.

Piero Viotto, prologuista de un libro de Raïssa, indica que «el perno sobre el que gira la cultura europea del siglo XX no es la pareja Simon de Beauvoir y Jean Paul Sartre, sino la pareja Raïssa y Jacques Maritain». En torno a ellos se gestó y desarrolló un verdadero movimiento espiritual de renacimiento católico en la investigación filosófica, bíblica, estética, pastoral y ecuménica. Aquel movimiento, nacido en la iniciativa de los Maritain, creó las premisas para que, en los años sesenta, la renovación del Vaticano II pudiese cambiar las relaciones de la Iglesia con la modernidad.

En 1939, se produce la ocupación alemana de Francia. Los Maritain no se hacen ilusiones ni sobre el racismo alemán ni sobre las graves compromisos de la Francia moderada que acepta la ocupación germana. En aquellos años, antes de emigrar a Estados Unidos, la pareja lanza el grito de alarma sobre al antijudaismo.

Los dos intelectuales suscitaron serias «cuestiones de conciencia». La posición de los católicos ante el nazismo y el comunismo. La guerra de Etiopía. La guerra de España. La persecución contra los judíos y los gitanos en toda Europa. Todas estas manifestaciones eran, para Jacques Maritain, el imperio del mal de las dos cabezas, denunciado en escritos y asambleas públicas. Jacques Maritain reflexionó profundamente sobre el misterio y el papel del pueblo hebreo y se definió muchas veces «judío por elección afectiva», identificándose con su mujer.

Mucho años después --con Raïsa, una auténtica mística del siglo XX, vivió una profunda espiritualidad trabajada en la oración--, afirmaba que la contemplación está en la base de la vida espiritual y de la acción cristiana. Aquí está la gran actualidad de los Maritain. Es justamente esta búsqueda de radicalidad evangélica una de las espiritualidades más ajustadas a una sociedad poscristiana como la nuestra.