DOCUMENTOS BIOGRÁFICOS

 

 

 

PABLO VI

REGINA COELI

 

 

Domingo, 29 de Abril de 1973

(El día siguiente a la muerte de Maritain)

ENLACES
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J. Maritain: su vida y su obra
I.I.J.M.
El apóstol laico del siglo XX
Ambrosio Romero Carranza
Cronología de Maritain
Encuentro con León Bloy
Los comienzos de un filósofo
Raïssa Maritain
La pareja del siglo
Nieves San Martín
J. Maritain: la vie intellectuelle
Jude P. Dougherty
Primera carta de Eduardo Frei M.
Maritain, Frei y 'El campesino del Garona'
Entrevista a Maritain
Pablo Valdés Phillips
Regina coeli
Pablo VI
J. y R. Maritain: Beggars of Haeven
Comentario de libro

Hoy nuestra palabra se silencia, porque no podemos sustraernos al deber y a la alegría de escuchar aquellas palabras que retumban en el reino del espíritu.

Unas son éstas: «Oh Espíritu Santo, que vienes a mi corazón, y por tu fuerza me arrastras a ti, Dios, y me concedes caridad con temor. Protégeme, Cristo, de todo mal pensamiento: caliéntame e inflámame con tu amor más dulce, para que la pena de hoy me parezca más ligera. Santo Padre, mi dulce Señor, ayúdame desde ahora en mi ministerio. Amor de Cristo. Amor de Cristo. Amen».

Es la voz de Santa Catalina de Siena, cuya festividad retorna hoy. Esa voz virginal de la santa, mística y política, toda de Cristo, toda de la Iglesia y toda del mundo de amar y de salvar sufriendo, se agita igualmente en la atmósfera pascual, y todavía nos encanta, como si fuese pronunciada hoy por la espiritualidad y por la paz del mundo presente.

Debiera ser reescuchada, en su amplio mensaje humanista y piadoso, para nosotros los italianos especialmente, encomendados, como somos, a su protección.

Y la otra voz, que hoy nos distrae y nos atrae, en un fragmento desconocido, suena así: «Cada profesor intenta ser lo más exacto y lo más bien informado posible en la disciplina que le es propia. Pero él está llamado a servir la verdad de un modo muy profundo. El hecho es que ha sido llamado a amar la verdad primero que todo, como a lo absoluto, al cual está enteramente dedicado; si es cristiano, es Dios mismo a quien ama».

¿Quién habla así? Es Jacques Maritain, muerto ayer a Tolosa. Maritain, de verdad un gran pensador de nuestros días, maestro en el arte de pensar, de vivir y de orar. Muere solo y pobre, asociado a los Hermanitos de Jesús del Padre Foucauld. Su voz y su figura permanecerán en la tradición del pensamiento filosófico y de la meditación católica. No nos olvidamos de su presencia, en esta plaza pública, en la clausura del Concilio, para saludar a los hombres de la cultura en el nombre de Cristo maestro.