DOCUMENTOS BIOGRÁFICOS

 

 

 

 

 

MARITAIN, EDUARDO FREI
Y 'EL CAMPESINO DEL GARONA'

 

 

ENLACES
(click en los botones rojos)
J. Maritain: su vida y su obra
I.I.J.M.
El apóstol laico del siglo XX
Ambrosio Romero Carranza
Cronología de Maritain
Encuentro con León Bloy
Los comienzos de un filósofo
Raïssa Maritain
La pareja del siglo
Nieves San Martín
J. Maritain: la vie intellectuelle
Jude P. Dougherty
Primera carta de Eduardo Frei M.
Maritain, Frei y 'El campesino del Garona'
Entrevista a Maritain
Pablo Valdés Phillips
Regina coeli
Pablo VI
J. y R. Maritain: Beggars of Haeven
Comentario de libro


En su libro ‘El Campesino del Garona’, publicado en 1966, Maritain hizo especial referencia a Eduardo Frei Montalva y su gobierno de ‘Revolución en Libertad’ (1964-1970) en el siguiente párrafo:

«Una acción política ‘auténtica y vitalmente Cristiana’ es una política que, mientras obtiene su inspiración del espíritu Cristiano y de los principios Cristianos, implica solamente la iniciativa y la responsabilidad de los ciudadanos que la conducen, sin ser en absoluto una política impuesta por la Iglesia o que compromete la responsabilidad de la Iglesia. Quisiera agregar que, hasta hoy - y a pesar de que (o porque) han entrado a escena, en varios países, partidos políticos llamados "Cristianos" (la mayoría de los cuales son primeramente combinaciones de intereses electorales) - la esperanza del advenimiento de una política Cristiana (que en el orden práctico corresponde a lo que una filosofía Cristiana es en el orden especulativo) ha sido completamente frustrada. Sólo conozco un ejemplo de una auténtica ‘revolución cristiana’, y es la que el Presidente Eduardo Frei está tratando de hacer en este momento en Chile, y no es seguro que vaya a tener éxito. (También es verdad que entre mis contemporáneos vivos al momento de escribir estas lineas, sólo veo en el mundo occidental no más de tres revolucionarios merecedores de ese nombre - Eduardo Frei en Chile, Saúl Alinsky en América... y yo mismo en Francia, que no valgo un poroto, puesto que mi condición de filosofo ha eliminado todas mis posibilidades como agitador).»

Maritain, que conocía a Frei desde 1934 y con quien había cultivado una relación de amistad a la distancia, pero afectuosa y profunda, le envió su libro a poco de publicarlo. El 17 de abril de 1967, Frei, entonces Presidente de la República de Chile, acusó recibo del obsequio con la siguiente carta:

Señor
Jacques Maritain,
París, Francia.

Muy querido amigo:

Recibí el libro que tan cariñosamente me dedica un campesino que se firma Jacques Maritain.

No sabe cuánto le agradezco su recuerdo. Ya había tenido ocasión de leerlo, porque todos los amigos que me quieren, tan pronto aparecieron los primeros ejemplares, pensaron que el mejor regalo que podían hacerme era enviármelo.

He gozado con todo lo que él contiene. Hace algún tiempo estuvieron en mi casa varios Ministros y pasé cerca de una hora leyéndoles en voz alta algunos de sus párrafos. Me ha conmovido profundamente que Ud. me aluda en su obra de una manera que me honra. Su libro es como una flor de una vida entera; hay en él una cosa fácil, que resume experiencia y conocimiento y que brota cual manantial, con un sentido de humor, con alegría, como un vaso lleno que se desborda. No es el esfuerzo por decir algo. Hay en él algo tan natural, tan humano, que me ha llenado de gozo. Ha sido un estímulo, y créame que lo necesito, porque no hay tarea más difícil en el mundo que hacer una revolución en libertad. Unos piensan que hay poca revolución y mucha libertad; y otros que hay mucha revolución y poca libertad. En resumen, no se contenta a nadie; pero no vaya Ud. a creer que estoy pesimista: sólo tengo conciencia de la dificultad.

Pero esta carta tiene un objetivo más importante que darle las gracias, y es pedirle que venga a Chile como nuestro invitado, ya sea oficial o personal – como Ud. prefiera. Sería un acontecimiento en nuestro país el verlo llegar y su presencia haría un gran bien. Espero su respuesta y la fecha que le agrade.

Acuérdese de mi en sus oraciones, y reciba un abrazo muy estrecho de su amigo,

Eduardo Frei
Presidente de la República de Chile

Lamentablemente, no le fue posible a Maritain realizar la visita propuesta.