El pensamiento de Jacques Maritain (1882-1973) es «integral»,
como su célebre obra «Humanismo Integral» de
1934. Así lo defiende en una entrevista concedida recientemente
a ZENIT, la Agencia Internacional de Noticias
Católicas, el autor de un diccionario sobre las obras
del filósofo francés, Piero Viotto.
«Jacques
Martitain, Dizionario delle Opere» ['Diccionario de las obras de Jacques Maritain'] es el título
que ha dado al volumen este profesor de pedagogía en la
Universidad Católica de Milán y miembro del comité
científico del Instituto Internacional Jacques Maritain.
El diccionario,
de 478 páginas, constituye una síntesis del «pensamiento
fuerte» de Maritain, como afirma Piero Viotto, colaborador
de revistas como «Studium», «Humanitas»
o «Vita e Pensiero».
--El Diccionario
de las Obras quiere ser un estímulo para todos los que
buscan la verdad, ¿cómo la perseguía Maritain?
--Viotto:
Ciertamente sí, porque no es un resumen de las obras de
Maritain sino un índice temático que busca proporcionar
a los jóvenes pistas de investigación para seguir
explorando la realidad en todos los campos del saber, desde el
derecho a la política, de la mística a la estética,
de la filosofía a la teología, de la moral a la
pedagogía.
Las fichas
han sido preparadas a partir de la primera edición de cada
obra y dan razón de los desarrollos que ha experimentado
la biografía de Maritain, que escribió sus libros
en pleno debate cultural y en medio de polémicas políticas
y hechos de su vida.
Para Maritain,
el tomismo es el verdadero existencialismo, en cuanto ofrece los
instrumentos intelectuales para revolver, en la verdad, los problemas
a medida que se presentan en el desarrollo de la historia.
--¿En
qué sentido Maritain ha renovado el catolicismo del siglo
XX?
--Viotto:
Su reflexión y su testimonio han hecho comprender a los
católicos que la democracia no es solo un método
de convivencia política sino que tiene un valor ético
en sí misma, porque se funda en la dignidad de la persona
humana y en su libertad de conciencia.
En la edad
barroca de la historia de la humanidad, cuando predominaba una
concepción política de la religión, el cristianismo
estaba demasiado ligado a las clases dirigentes en una alianza
ambigua entre trono y altar.
Maritian,
en cambio, propone una concepción evangélica de
la religión en la que lo temporal no protege lo espiritual,
sino al contrario, lo espiritual protege lo temporal.
Para Maritain,
la democracia, como régimen social de justicia y de igualdad
es la fructificación temporal del Evangelio.
Mucho de esto
fue acogido por el Concilio Vaticano II, como documenta la correspondencia
entre Maritain y el Papa Paolo VI, y también a través
del cardenal Charles Journet, gran amigo de Maritain.
--¿Qué
nos dice hoy su pensamiento?
--Viotto:
El siglo XX ha sido el siglo de las ideologías, y ha sido
dominado por Hegel y la izquierda y la derecha hegeliana que han
generado los totalitarismos. Incluso Estados Unidos quedó
influida por esta primacía de la sociedad sobre la persona,
como vemos en la difusión de la filosofía de Johan
Dewey.
Maritain es
el maestro del siglo XXI: considera la persona como fundamento
de la sociedad y reconoce en el pluralismo una connotación
fundamental del estado democrático sin caer en el relativismo,
porque la conciencia está vinculada a la verdad, pero no
puede imponer a los demás sus convicciones morales.
En una situación
extrema, como el caso de una ley considerada injusta aprobada
por la mayoría, la persona debe hacer objeción de
conciencia.
El estado
democrático puede conciliar verdad y libertad, superando
así el absolutismo de un estado totalitario, que quiere
imponer una verdad de estado, y el relativismo de un estrado
liberal, que niega la verdad.
El Estado
no puede ser neutro, también el laicismo es un fundamentalismo,
tiene que ser neutral y garantizar a todos los grupos ideológicos
y religiosos la libertad de expresión.
Es muy importante
la posición de Maritain, elaborado con el grupo de Chicago,
relativa al derecho internacional y al gobierno del mundo.
--¿Maritain
tiene el puesto que le corresponde en el pensamiento contemporáneo,
o está un poco marginado?
--Viotto:
Un autor que ha sido traducido en todas las lenguas europeas incluido
el noruego y el croata, que está traducido al árabe
y al japonés, no se puede arrinconar fácilmente.
Se han empezado
a dar cuenta de su importancia los historiadores de la filosofía,
incluidos los así llamados laicos, porque se percatan que
Maritain es el exponente más calificado y avanzado del
catolicismo.
Sin embargo,
una cierta parte del mundo católico, preocupada de estar
al paso de las modas filosóficas, lo olvida un poco, prefiriendo
la fenomenología o la hermenéutica al tomismo de
Maritain. No se dan cuenta de que no se puede hacer con Heidegger
o con Husserl lo que santo Tomás ha hecho con Aristóteles.
Sólo
una auténtica filosófica del ser es verdaderamente
compatible con el cristianismo.