LLEGADA A
BUENOS AIRES
En el año
1936, Jacques Maritain vino a Buenos Aires invitado a dar conferencias
por los católicos argentinos que, casi en su totalidad,
entonces lo admiraban y aplaudían su obra y sus ideas.
Cuando llegó
a Buenos Aires ya había escrito en el año 1930 su
libro titulado Primacía de lo Espiritual,
y en otro de sus libros, Una opinión sobre Maurras había refutado las ideas de este escritor francés
y había adherido a la condenación de los errores
de L'Action Francaise efectuada por la Santa Sede
en 1926. En Una opinión sobre Maurras, escrita ese
año, Maritain distinguía dos clases de nacionalismos:
l°) el que cree en el mandato prescrito por lo ley natural
de amar el bien de la patria más que nuestros intereses
privados; y 2°) el que, llevando al principio de la nacionalidad
a lo absoluto, identificó nacionalismo con racismo y conduce
hasta el culto fanático de la Nación considerada
superior a lo ley moral y religiosa.
A esta segundo
clase de nacionalismo conducían los ideas de Maurras, quien
no era católico, y L'Action Francaise, aun cuando
se declaraba católica, seguía esas ideas maurrasianas.
Solamente más tarde, en el año 1939, se produjo
el retorno de L'Action Francaise a la Iglesia Católica,
precedida del reconocimiento de los errores maurrasianos y su
debida retractación.
En un marco
de ideas en el cual todavía pugnaban dentro de las filas
católicas los partidarios de Maurras por un lado, y los
de la primacía de lo espiritual por el otro, llegó
Maritain a la Argentina acompañado de su esposa Raïssa.
Antes de su
llegado se habían difundido noticias adversas a su persona;
se lo presentaba como adherido al Frente Popular que entonces
existía en Francia. Y se decía haberlo visto haciendo
el saludo comunista. También se agregaba que se había
hecho pasible de censuras eclesiásticas. Por todo lo cual,
Maritain creyó oportuno aclarar su posición política
e ideológica en una conferencia pronunciado en la sede
de lo revista Sur el 6 de octubre de 1936. Allí dijo:
Cuando
llegué a Buenos Aires me enteré por ciertos periódicos,
bien o mal intencionados, de tres cosas: primero, que en Francia
yo me había adherido al Frente Popular; segundo, que
había saludado una manifestación de ese Frente
levantando el puño; y, por último, que el Arzobispo
de París me había excomulgado.
Ignoro
el origen de esas informaciones. E informo que el Arzobispo
de París no me ha excomulgado; al contrario: el órgano
oficial del Arzobispado parisiense La Semaine religieuse
de Paris ha recomendado recientemente - lo cual me produjo
cierto placer - mi último libro titulado Humanismo
Integral qué es la continuación de mi Carta
sobre lo Independencia.
El día
de la Manifestación del Frente Popular me hallaba
trabajando en casa, y debo confesar que jamás he saludado
levantando el puño, ni según otro rito; en materia
de ritos exteriores me basta el signo de la cruz. Jamás
me he adherido al Frente Popular, y hasta lo consideró
invención peligrosa. Añado que nunca tuve la menor
relación con una revista comunista cristiana que se llama Terre Nouvelle, en cuya portada figura como emblema la
cruz y, sobre la cruz, la hoz y el martillo. Es revista de algunos
jóvenes un poco primarios y muy utopistas, que no tienen
ninguna influencia en Francia; pero los partidos de derecha
han explotado mucho la existencia de esta publicación
cuyo peligro y error señalaron mis amigos desde el momento
de su fundación. Hasta se dice que ciertos grupos derechistas
se han suscrito en gran número a Terre Nouvelle y envían
la revista a toda clase de lugares bien elegidos, a Roma por
ejemplo, para hacer creer que todos los católicos franceses
que no pertenecen a la derecha son comunistas.
La llegado
de Maritain coincidió con la publicación en Francia
de su Humanismo Integral y la difusión en
nuestro país de su conferencia Problemas espirituales
y temporales de una Nueva Cristiandad pronunciada en la
Universidad de Santander, España, en 1935 y su Carta
sobre la Independencia publicada en la revista Sur
en 1936.
Maritain en
ese momento era, para el pensamiento argentino, el maestro de
asombrosa erudición, con autoridad en el mundo católico
por una vida austera y su profunda fe. Asimismo, era el testimonio
lúcido del renacimiento del tomismo viviente; el laico,
filósofo cristiano convertido y ahijado de León
Bloy. Era "el hombre fiel a la vocación más
alta entre los humanos: la especulativa (L. Castellani:
'Conversación y Crítica Filosófica'
Espasa Galpe, Buenos Aires, 1941, pág. 83).
Con respecto
al hecho de que Maritain hubiera descendido a la lucha humana,
era visto por algunos como "aspectos objetables" de su apostolado, pero otros sostenían que esa parte de
su pensamiento, siendo la más creadora, abría esperanzas
de una política cristiana en los países americanos.
Durante su estadía en la Argentina, Maritain hizo conocer
su Humanismo Integral.
Mostró así la unidad y la coherencia de su pensamiento
especulativo y práctico.
En la Argentina
tuvo entonces gran acogida. Dictó clases en los Cursos
de Cultura Católica, cuya dirección estaba
a cargo del doctor Tomás Casares, quien en el acto del
homenaje que se hizo a Maritain habló de sus méritos
y la proyección de su personalidad. En ese acto, se le
entregó el título de Profesor Honorario, avalado
por lo Jerarquía de la Iglesia Argentina. El texto del
documento que acredita su título de Profesor Honorario
es el siguiente: "Buenos Aires. 8 de octubre de 1936.
Aprobamos el nombramiento de Jacques Maritain como Profesor Honorario
de los Cursos de Cultura Católica y le damos sentidas gracias
por las admirables lecciones de la Philosophia perennis y los
ejemplos de vida cristiana que nos ha procurado su providencial
visita a nuestro país". Firmado: Fortunato J.
Devoto, Obispo Auxiliar Vic. Gen.
Las conferencias
dadas entre los meses de agosto y septiembre de 1936 en los Cursos
de Cultura Católica, fueron recogidas en una publicación
con el título 'Para una Filosofía de la Persona
Humana' (1937). Los temas que trató fueron los
siguientes: Ciencia y Filosofía, Del saber moral, La Libertad,
Persona e Individuo, Concepción Cristiana de la Ciudad,
en los que expuso problemas concretos de la política cristiana.
En la ciudad
de Córdoba pronunció dos conferencias. En la auspiciada
por el Instituto Santo Tomás de Aquino y
el Centro Femenino de Estudios Religiosos Santa Teresa de
Jesús con el tema Acción y Contemplación",
fue presentado por Rodolfo Martínez Espinoso. En la dada
en la Universidad de Córdoba, que trató el problema de "La Ciencia Moderna y la Filosofía",
fue presentado por Alfredo Fragueiro, profesor Suplente de Filosofía
Jurídica y Miembro del Instituto de Filosofía. La
visita de Maritain a Córdoba tuvo gran resonancia; los
diarios cordobeses le dedicaron una especial atención.
En el diario
Los Principios se publicó el 1° de octubre
un articulo: J. Maritain y el Tomismo, traducción
del prólogo de su libro 'El Doctor Angélico';
y también un artículo de E. Gouiran, en el que se
destacaba el significado que había tenido para la juventud
y su generación.
Cuando Maritain
visitaba la Argentina el nacional-socialismo constituía
una fuerza que llegaba al mundo eufórico por el dominio
de la Tierra. Contaba para su expansión con el exterminio
de los judíos. Esto se llevaría a cabo en varias
etapas que, basándose en un "derecho racista",
se proponía: "quitar a los judíos sus derechos
civiles, expulsarlos de la vida económica, aislarlos en
Ghettos paro que murieran de hambre y de miseria y,
finalmente, liquidar a los que habían sobrevivido
a las etapas anteriores".
Ante este
hecho Maritain señaló el deber de la conciencia
cristiana de combatir "el imposible antisemitismo" y denunció la 'Mauvaise concience que aceptaba
los argumentos del nacional-socialismo y señalaba a los
judíos como única causa de los males que sufría
el mundo, a fin de justificar o hacer desear su persecución.
También alertó a los cristianos y a los hombres
de buena voluntad contra la complicidad que, poco a poco, les
ganaba para el sentimiento antisemita.
En Buenos
Aires, en ocasión de su conferencia sobre León Bloy,
Maritain fijó su posición frente al antisemitismo
completando ideas que había expuesto en su trabajo 'Nota
sobre la Cuestión Judía' escrito en 1931.
Fue traducido en 1932 por L. Castellani y publicado en la revista
Criterio N° 336, de agosto de 1934. Castellani afirma
que Maritain no se retractó de aquella luminosa página,
cuando fijó su posición en contra del antisemitismo
en el año 1937. (L. Castellani: Maritain, hombre de acción,
revista Criterio N° 489, año 1937, pág. 258).
INFLUENCIA
DE MARITAIN EN LA ARGENTINA
Monseñor
Gustavo Franceschi le dedicó a Maritain tres editoriales
de la revista Criterio para destacar la importancia de
su nombramiento como embajador de Francia ante la Santa Sede (1948)
y de la recepción que le había dispensado el Papa.
Las circunstancias mismas del nombramiento de Maritain - escribió entonces Franceschi - subrayan el simbolismo
que implican, y nos dan pauta para formar juicios tanto acerca
de la persona del escritor, cuanto acerca del criterio con que
mira el Vaticano, que es el mejor observatorio del mundo, los
rumbos que deben seguirse si es posible colaborar al establecimiento
de algún orden en el mundo convulsionado. (ver
revista Criterio N° 885 de marzo de 1945).
La situación
política que atravesaba nuestro país en esa época,
hacía imposible pensar en la constitución orgánica
de partidos que llevaran a la política una solución
integralmente cristiana. Maritain, que conocía nuestra
desgraciada situación, y que estaba ligado a dirigentes
de los movimientos y grupos democráticos, les envió en noviembre de 1946 un mensaje en el cual señalaba
los caminos a seguir en ese momento, destacando especialmente
la importancia de lo tarea de formación.
Vosotros sabéis - les escribió en
ese mensaje - cuánto y con qué afecto estoy
unido a mis queridos amigos de la Argentina. Yo sé por
qué pruebas pasáis y tengo afligido el corazón,
pero estas pruebas templarán y fortificarán vuestras
almas, pues están, sin duda, destinadas a haceros comprender
que la obra de mayor urgencia y necesidad es de orden espiritual,
y que la primera tarea debe ser preparar e iluminar los espíritus.
En este sentido, es casi una ventaja estar impedido por los
acontecimientos de entrar en las contingencias de la actividad
política; durante este tiempo podréis trabajar
para colocar los cimientos de una sana filosofía de la
vida social y política, y de una sana filosofía
de la historia. Las aplicaciones vendrán más tarde.
Vuestros trabajos y vuestros sufrimientos, queridos amigos de
la Argentina, prepararán el terreno para las germinaciones
evangélicas.
La publicación
en la Argentina, durante el año 1946 por la editorial Club
de Lectores, del libro 'De Bergson a Santo Tomás' fue un acontecimiento significativo, porque mostró a muchos,
que sólo conocían a Maritain por sus libros de filosofía
práctica, la dimensión sintética de todo
su pensamiento. Ese libro destaca que el problema de la filosofía
cristiana y el de la política cristiana no son sino la
faz especulativa y la faz práctica de un mismo problema,
idea maritainiana que señalaron en forma especial Manuel
Río y Tristán de Athayde.
Maritain había
dicho, en su Mensaje a los argentinos, que durante ese tiempo,
se debía trabajar para colocar los cimientos de una sana
filosofía de la vida social y política, y en ese
sentido trabajaron grupos de estudio y movimientos, algunos de
los cuales llegaron a tener el carácter de movimientos
cívicos, como la Unión Democrática Cristiana
de Córdoba.
La cátedra
universitaria argentina y en especial las enseñanzas de
Derecho político y las bases de Derecho Constitucional,
recogieron la filosofía política de Maritain, sobre
todo la de su libro 'El Hombre y el Estado'. Entre
esas cátedras universitarias figuraron las de Derecho Político
de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad
de Córdoba y de Derecho Constitucional de la Facultad de
Ciencias Económicas a cargo del Dr. Enrique Martínez
Paz, y la cátedra de Derecho Político de la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires
o cargo del Dr. Ambrosio Romero Carranza, siendo también
manifiesta la influencia de la filosofía política
de Maritain sobre el pensamiento del profesor de Derecho Político
y Derecho Constitucional Dr. Germán Bidart Campos, en especial
en sus libros Doctrina del Estado democrático
- Buenos Aires (1961) - y Derecho Político
(Ed. Aguilar 1962).
En la gestación
y concreción de movimientos estudiantiles universitarios
encontraron eco los ideales políticos y culturales de Maritain.
Destacamos en especial aquellos que propiciaron un humanismo cristiano
y que reconocieron, explícitamente, la línea tomista-maritainiana.
Asimismo se
llegó a la aplicación de los principios de Maritain
en el terreno político. El primer documento del partido
Demócrata Cristiano demostró, de una manera clara,
la inspiración y la influencia de las ideas maritainianas
(cuando en 1955 se formó ese nuevo partido).
Sin embargo,
la faz del pensamiento de Maritain no ha alcanzado a madurar en
Argentina. Pero muchos cristianos y hombres de buena voluntad,
unidos por una íntima y profunda afinidad, le agradecen
el haberles aclarado ideas sin las cuales su acción cívica
habría carecido de contenido, ideas universales que Maritain
ha enriquecido y vitalizado, y que sirven de guía para
la comprensión del sentido de la historia de nuestro tiempo.