7.- HENRI BARS Y HEINZ SCHMITZ: DOS DISCÍPULOS FIELES
Muchos fueron los discípulos de Maritain, algunos habían sido sus alumnos en el Instituto Católico de París, otros habían participado en las reuniones de Meudon y de Kolbsheim, otros más habían conocido al filósofo sólo a través de sus escritos. No es fácil descubrir todos los hilos de esta red de relaciones humanas, pero puedo recordar a dos protagonistas de esta aventura espiritual, que tuve la fortuna de conocer personalmente, un sacerdote bretón, Henry Bars, que siguió a Maritain a través de la lectura sistemática de todos sus libros, y Heinz Schmit, un joven alemán, maestro de los novicios en Toulouse, en la orden de los Pequeños Hermanos de Jesús, que tuvo la aventura de ganarse la confianza del filósofo, cuando Maritain decidió ingresar a los Pequeños Hermanos y continuar allí su obra. Henry Bars, interesado más en la literatura que en la filosofía, y que había vivido en ambientes blondelianos, fascinado por Bergson, en 1931 lee Religión y cultura, [1] en 1934, escucha en París una conferencia de Maritain sobre Ciencia y sabiduría, en 1937 escribe al filósofo su primera carta y nace a distancia una relación cultural fundada sobre la amistad intelectual y sobre el respeto recíproco.
Es el mismo Bars quien cuenta las fases de este encuentro en un testimonio, describiéndose a sí mismo en una carta a Maritain del 6 de junio de 1956: «No soy mas que un discípulo muy independiente. Tengo siempre pensado que habría rendido un mejor homenaje al pensamiento de usted, sólo si hubiese permanecido fiel del todo al mío, sin nunca sobrepasar en el consenso esto, que yo creía haber comprendido y de poder aceptar. Me parece que esto sea ya mucho. Me parece también que, por su cristalina honestidad, ha venido usted a darme esta lección». [2] y ha sido este extraño discípulo, desconfiado y fiel, el destinado a escribir en 1959, un primer ensayo monográfico sobre Maritain, después de una severa confrontación a través de un consistente intercambio de cartas con el filósofo, publicado dos años después en un estudio sobre la filosofía política, al cual Maritain mismo hizo el prólogo, y preparó con los dos volúmenes de Obras Escogidas [3] una primera antología sistemática de los escritos maritainianos.
Henry Bars y Heinz Schmitz fundaron en 1980 los 'Cahiers Jacques Maritain'. Sobre este trabajo de paciencia, pero capaz de recordar multiformes reflexiones en una síntesis orgánica, el juicio de Gilson es más que nunca significativo. En una carta a Bars, a propósito de ‘Maritain en nuestro tiempo’, escribe «Su libro es una cosa extraordinaria, una recompensa que Dios, a través de usted, dona a un hombre verdaderamente grande. Todos aquellos que como yo lo admiran, le estarán reconocidos. A priori habría juzgado la empresa imposible, pero el resultado está ya. Hubiese querido por esto un espíritu como el suyo, viviente por muchos años en comunión con una obra leída con amor y sin intención de escribirla. Usted habrá debido probar un irresistible deseo de pintar para usted mismo este retrato tan complejo con el fin de poder ver esto que usted habrá adquirido, en la obra misma, de vez en vez fragmentariamente. Para lograr éxito en esta empresa se requiere la calidad de inteligencia y de arte que usted posee a un alto nivel. Se escribirá mucho sobre Maritain, pero su libro no será nunca superado». [4]
En 1960, cuando Raïssa se había enfermado gravemente, Jacques mandó llamar a Henry Bars, que vino prontamente y estuvo cercano al amigo en aquellos tristísimos días. Cuando por la noche se detuvo a velar el cadáver, encontró este recado escrito a lápiz: "Querido Henry, cierra la ventana para no sentir frío".
Schmitz Heinz conservaba sobre una pared de su barraca de madera, entre los Pequeños Hermanos de Jesús en Toulouse, este pensamiento de Raïssa que Jacques le había confiado: «Hay una santidad para cada uno de nosotros, a la medida de nuestro destino, y que Dios se propone obtener por unas vías que no son catalogadas en algún manual de perfección». En 1972, de acuerdo con Jacques, recoge en el volumen ‘Approchee sans entraves’, los últimos escritos del filósofo, que él pudo revisar en borrador poco antes de morir. [5] Heinz Schmitz en el prefacio de este volumen, que reúne muchos seminarios impartidos por Maritain en Toulouse y en Kolbsheim, confirma la posición de su maestro, que entiende salvaguardar la autonomía de la filosofía, y precisa: «él no piensa en lo más mínimo en reabsorber la filosofía en la teología (como hace hoy Karl Rahner, para el cual, el saber filosófico no es sino una especie de teología anónima); y no piensa ni siquiera en disolverla en algún movimiento místico (según un procedimiento inaugurado por Jacob Boehme)».
Los estudios de Schmitz comprenden la historia de la filosofía alemana, de Lutero a Heidegger, pero también la filosofía teorética, como documenta un artículo sobre la intuición metafísica del ser, y otro sobre los dinamismos de la consciencia moral. [6] Es necesario, además, recordar a este discípulo por su actividad organizativa, porque en 1975, funda en Toulouse el Centro Independiente de Investigación filosófica y en 1979 la Asociación internacional Jacques y Raïssa Maritain y sobretodo porque con Maritain mismo, prepara la edición de las Obras Completas. [7] H. Bars así recuerda al amigo a los lectores de los Cahiers: «Muchos de nuestros lectores no han conocido el espacio transitorio en el cual operaba silenciosamente. Nosotros les sugerimos a ellos preguntar, y de consideramos un intercesor. Otros hablarán pronto de él, de su bondad, de su genio, de sus trabajos, de su apertura de espíritu, de su intuitividad, de su fuerza racional, de su humildad, de su simplicidad de corazón. Es al fundador de los Cahiers y al amigo personal, que rindo este breve y primer testimonio». [8]
* Traducción del italiano de Leticia Villegas Pereyra
NOTAS
1. J. Maritain, Religione e cultura, Morcelliana, Brescia 1966 (IV 93-255).
2. H. Bars, La rencontre avec J. Maritain, p. 125.
3. J. Maritain, Oeuvres choisies, Desclée de Brouwer, Paris 1974 vol. 2.
4. Texto citado por René Mougel, Henri Bars en «Cahiers Jacques Maritain» n. 23, octubre 1991, p. 66.
5. J. Maritain Approches sans entraves - scritti di filosofa cristiana, vol. I Citta Nuova, Roma 1977, pp. 320, vol. II CitÚNuova, Roma 1978, pp. 406. (XIII 413-1223).
6. H. Schmitz, Un trascendental méconnue, en «Cahiers Jacques Maritain» n. 2, abril 1981, p. 21-51; De l'ordre et de l'invention de l'ordre, en «Nova et Vetera» LVI n.2, abril-junio 1981, pp. 81-95.
7. Cfr. René Mougel, Petite histoire inachevée des CEuvres completes, en «Cahiers Jacques Maritain» n. 39, diciembre 1999, pp. 2-5.
8. H. Bars, In memoriam: Heinz R. schmitz, en "Cahiers Jacques Maritain» n. 3, diciembre 1981, pp. 65-68.